Letras que unen

DIARIO DIGITAL DE FERROL

Sara Dobarro

Jueves 02 de diciembre de 2004.- Las letras se juntan para expresar sentimientos, para narrar historias, para comunicarnos y para fortalecer relaciones, gracias a las ideas de quienes las escriben. Ferrol ha sido cuna de ilustres escritores y lugar de encuentro de literatos universales. Sirva como ejemplo, lo ocurrido en el acto celebrado la pasada semana, en el que el director del Instituto Cervantes, César Antonio Molina, pronunció una maravillosa conferencia sobre Gonzalo Torrente Ballester y Álvaro Cunqueiro, que atrajo a importantes personalidades del mundo académico. Todos sabemos que estos dos literatos universales de Ferrol y Mondoñedo, respectivamente, han pasado muchas horas agradables en nuestra ciudad, que sin duda, ha influido en su creatividad. Este acto cultural quedará escrito en letras de Oro, para siempre en la historia literaria de nuestro municipio. Además, reforzó el sentimiento hermano de Mondoñedo y Ferrol.

Para mí es motivo de inmensa alegría ver que el hermanamiento entre las dos capitales de la Galicia Norte, del territorio de nuestra Diócesis, se está convirtiendo, como tantos deseábamos, en un referente cultural que va más allá de nuestras fronteras. La presencia del alcalde mindoniense, el amigo Luís Rego, nos recordó que, a corto plazo, también dará frutos en el plano económico, mediante iniciativas destinadas a fomentar un turismo internacional de calidad, que busca monumentos, historia, y todo lo que tiene que ver con una cultura singular y diferencial. Cunqueiro y Torrente nos proyectan con su legado en letras. En vida, como todo ser creativo, fueron objeto de críticas por su forma de ser, porque su alta capacidad les hace seres con una personalidad que no es fácil de entender. Las personas creativas son tremendamente contradictorias y gracias a ellas el mundo se mueve; en física los imanes y propulsores tienen polos diferenciales. Lo neutro pasa sin pena ni gloria. Continuar contribuyendo al progreso y renombre de su tierra natal, después de muerto, es un orgullo para todos, que nos abre las puertas del pensamiento y la acción. Al tiempo que celebro todo esto, y felicito a cuantos hacen posible iniciativas como ésta, no quiero dejar de recordar que el hermanamiento con Mondoñedo se consolidará en Ferrol, el próximo mes, en los actos institucionales, en torno a la tradicional “Noche de Pepitas”.

Es de justicia recordar que el hermanamiento, como les decía, nació en las visitas que hace más de diez años, un grupo de ferrolanos, entre los que me encontraba, hacíamos, cada 23 de diciembre, la víspera de Nochebuena, a la tumba de Álvaro Cunqueiro. Allí estaban Esperanza Piñeiro, Miguel Vidarte, Pedro Blanco Llano, Lino López y otros buenos amigos de las letras: personas que hacen historia. Yo ahora estoy lejos, pero espero que no deje de celebrarse.