

Deterioro urbano a debate
DIARIO DIGITAL DE FERROLSara Dobarro
Jueves 04 de noviembre de 2004.- Siempre he creído en el diálogo para avanzar. Los expertos son los que opinan con mayor acierto, por eso nos gusta escucharlos, para aprender y valernos de su sabiduría. No podemos ser omnipotentes y dominar todos los temas.
Me parece grave, por no decir gravísimo, que el colegio de Arquitectos de Ferrol esté alertando sobre el continuo deterioro que está experimentando el urbanismo en nuestra ciudad y comarca, y que no haya entre los políticos ni una sola voz que pida, como mínimo, que se abra un debate sobre este gravísimo hecho. ¿A qué están esperando? Prefiero guardarme la respuesta.
Es curioso ver cómo hay alcaldes que hablan impunemente de crecimiento, porque llenan sus municipios de torres de viviendas, rodeadas, en el mejor de los casos, de campos de coles y de patatales, cuando no hay lugar en España que se consienta eso. Y ya no hablemos los que compran un pisito en un moderno edificio y para entrar o salir tienen que cruzar todos los días por lodazales frente a sus puertas. Hasta hace muy poco, en pleno centro de Ferrol, eso les ocurría a mis padres en la paradójicamente llamada “plaza de la Ilustración”.
El resultado de toda esta inacción es obvio: la calidad de vida en Ferrolterra es cada vez peor, y esto a cambio de que haya constructores sin escrúpulos que continúan enriqueciéndose al amparo de planes urbanísticos, contra los que la Xunta debería actuar ya sin perder más tiempo. Son cada vez más las personas que se marchan a vivir al entorno de A Coruña, donde sí hay espacios para pasear sin que un coche te sobresalte, donde sí se cuida el paisaje, donde se protegen el litoral marítimo y los montes y donde el mal gusto no campa por sus fueros, urbanísticamente hablando. Las ciudades, señores alcaldes, no son torres de viviendas colocadas donde recalificó “leiras y leiruchos” el concejal de Urbanismo de turno: son espacios para la convivencia.
Pero algunos prefieren no enterarse porque viven cómodos en su mundo o chalet particular. O tal vez porque tienen miedo. La mayor parte de las iniciativas de cambio fracasan, porque los problemas que surgen de este proceso no pueden resolverse con consejos de expertos y con los mejores asesores. En Ferrol, el Colegio de Arquitectos lo está haciendo gratis, altruistamente. ¿Por qué no recogen el guante nuestros políticos y se comprometen a actuar?
Si esta forma de “ver” el entorno donde vivimos no cambia, cualquier intento que hagan en este sentido será torpe, como de costumbre, (y que no se ofenda el Sr. Juncal, que cree que le tengo manía persecutoria). Y hablando de nuestro alcalde, si no sabe abordar asuntos prioritarios de orden municipal ¿cómo es que pretende hacerse con la dirección provincial del PP?.
Menos mal que como siempre acaba produciendo resultados inefectivos... el cambio real y profundo nunca se dará en el ámbito interno de la fontanería política. Para usted, los burladeros están en la calle.
