El anuncio

DIARIO DIGITAL DE FERROL

Sara Dobarro

Jueves 28 de octubre de 2004.- Esta mañana, he oído una cuña en la radio (un anuncio publicitario) que me ha puesto los pelos de punta. Pertenece a una campaña institucional del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, sobre la igualdad de género.

Se escucha a una pareja en la consulta del ginecólogo, que le está haciendo una ecografía a la futura mamá y sobre el bebé, les dice: aparentemente es normal, pero de mayor tendrá dificultades, podrá verse apartado, tendrá que vencer muchos obstáculos, puede sufrir malos tratos, etc. La voz del médico concluye: “Será niña”. ¿No les parece demasiado fuerte? ¿Realmente nuestros dirigentes creen que estamos en ese punto? Y lo que implica mayor responsabilidad: ¿habrán calibrado el impacto?.

En mi opinión, el género femenino no merece esto. La mayor parte de las sociedades y las personas -en nuestras más profundas actitudes- dividimos al mundo en ganadores y perdedores.

Yo no creo que todas las mujeres seamos perdedoras por naturaleza. En Ferrol, tenemos ejemplos históricos de grandes mujeres, como la pensadora y penalista Concepción Arenal, o las actuales Xohana Torres, escritora y miembro de la Real Academia, o Julia Uceda, poeta y profesora, internacionalmente reconocida y galardonada recientemente con el Premio Nacional de Poesía.

Creo que hay conductas que nacen de compartir ideas: las buenas o malas. Podremos impedir que nos dividan o aíslen; y podremos formar grupos, crear organizaciones y fundaciones que nos reconozcan, pero no diseñar políticas que entronicen los problemas.

Como mujer periodista y que ha sido política, he vivido en primera persona una gran realidad: que las ideologías nos separarán, pero en temas de mujer, NO: los sueños y las angustias nos unen. Antes de intentar resolver un problema con palabras, hemos de ser muy cautos y máxime con un tema tan sensible.

El 50 por ciento de la sociedad somos mujeres, las niñas querrán ser chicos ¿y los papás qué?. En Japón, opinan que es mejor guardar silencio, cuando no hemos sido eficaces en la resolución del problema. Es una opinión de una mujer que ha sufrido, pero con tesón ha vencido obstáculos y fue un logro personal, no político.