

Busquemos aliados
DIARIO DIGITAL DE FERROLSara Dobarro
Jueves 21 de octubre de 2004.- Históricamente, Ferrol cometió un error que tuvo consecuencias fatales: se quedó solo en sus reivindicaciones frente al gobierno que decide, y fue víctima de posturas políticas perfectamente definidas, como privar a todo el Norte de Galicia de unas inversiones imprescindibles para su subsistencia. Y ahora, lo que más miedo da, es que el “talante” del Gobierno de Zapatero mimetiza lo que hizo Felipe González en su día.
Parece claro y evidente que la idea de los socialistas es concentrar su inversión en Galicia en el Eje comprendido entre A Coruña -gobernada por Paco Vázquez- y Vigo -ciudad que consideran electoralmente estratégica para su “asalto” a la Presidencia de la Xunta-. Mientras, tanto nuestra zona, la Galicia del Norte -la que va desde Ferrol a la frontera asturiana-, como la del interior, se quedan desasistidas. No les interesan, porque entienden, que su escasa fuerza demográfica convierte cada euro destinado a esta zona, en un euro perdido. Por eso, Ferrol no puede caer en el mismo error de siempre, y tiene que buscar aliados en su lucha contra las decisiones de un gobierno que no sólo no oculta sus intenciones, sino que llega al extremo de querer “petardear” el proyecto del puerto exterior de Caneliñas.
Este tipo de acciones, deja en evidencia los planes de futuro que tienen para una ciudad a la que los anteriores gobiernos socialistas, y ya me dirá usted si exagero, quisieron borrar del mapa. Más allá de cualquier planteamiento ideológico, todos los afectados por esta política deberíamos alzar la voz a un tiempo: un clamor popular o un grito al unísono. Porque, quien no llora no mama. Y es cierto. Quien tiene que dar el primer paso, por cuenta que le tiene, es Ferrol. Y si nuestras voces no llegan, tendremos que formar un coro estratégico de voces blancas, desde diferentes lugares, que se enfrenten a los oscuros intereses. La vida está llena de contrastes, pero todo tiende, por naturaleza, a buscar su equilibrio. Que nos pregunten a las ferrolanas y ferrolanos sobre la demagógica política social del Gobierno actual.
De qué nos sirve facilitar la convivencia en España a los inmigrantes, garantizar el matrimonio a los gays, agilizar el trámite del divorcio y la Ley contra la violencia de género, si aquí no se puede vivir y nos obligan a ingeniárnoslas para sobrevivir. La globalización de la economía ha contribuido a que exista una alta movilidad laboral. Es cierto, que cada vez más personas se instalan en otro lugar para ampliar su horizonte profesional.
Los ferrolanos no queremos vivir en otra ciudad, -aunque por motivos de fuerza mayor algunos hayamos tenido que acomodar a la familia y construir una nueva vida social fuera de aquí-. Cuando nos “ahogan”, todos sentimos lo mismo, pero no actuamos, ni nos expresamos de la misma manera. Busquemos aliados a nuestra causa. No lo dejemos para mañana, porque el futuro se hace desde el presente.
