La cara del cambio

DIARIO DIGITAL DE FERROL

Sara Dobarro

Jueves 01 de octubre de 2004.- El título de este artículo bien podría ser un slogan político, pero quisiera darle un toque más humano y del nuevo Ferrol. El domingo pasado hemos enseñado ante toda España una cara nueva: la de la unidad. Un Ferrol fortalecido por un objetivo común ocupó buena parte de los 30 minutos que suelen durar los telediarios nacionales. Las personas hemos enseñado la faz de la maduración, mientras algunos líderes locales tendrían que recurrir a la cirugía estética. Y no me meto con su físico, ¡Dios me libre!, Que cada cual tiene el que Dios o la naturaleza le ha dado.

Hablar de cirugías estéticas se considera un tema frívolo y trivial. Inmediatamente lo asociamos a los personajes del corazón, del mundo de la moda, artistas o a millonarios extravagantes. Sin embargo, tratar este tema puede ayudarnos a reflexionar sobre cuestiones u “obras” más profundas. Y aquí, estamos otra vez a vueltas, con un “new look” que nos presentan nuestros líderes locales para la Plaza de España. Según hemos podido leer en la prensa, la referida plaza tendrá un edificio central, flanqueado por otros dos más bajitos y bajo tierra, en el subterráneo una piscina y otros servicios como sauna y salón de masajes. Ya ven, esta es la cara del cambio de la Plaza de España. Para muchos el concepto de mejora se asocia casi exclusivamente al exterior, a aquello que se puede ver.

Las promesas hechas para el exterior de la plaza creo que se han quedado cortas, porque añoramos zonas verdes; sin embargo la novedad la esconden bajo tierra. ¡Menudo tesoro para los ferrolanos!. Esta cuestión levanta ciertos interrogantes: Después de tantas críticas que tuvo la piscina del Senado, que era para uso de sus señorías ¿Tendrá categoría de piscina municipal? ¿Y los masajes y la sauna también serán públicos? ¿O tal vez nos harán un kit de regalo con el abono a una plaza de garaje?. El factor determinante del éxito es tener clara una finalidad. Cuando una persona tiene bien definido cual es su objetivo desde el principio, cualquier acción que inicia, más tarde o más temprano, salen bien por coherencia. Aquí nos encontramos frente a la espinita más dolorosa de la Plaza de España: el objetivo sólo lo tenían claro unos pocos.

Creo, y casi prefiero pensar así, que a usted este tema le ha venido de rebote, no tiene claro el objetivo de la obra y ahora no sabe por dónde salir y nos presenta la natación subterránea. Me recuerdan los gajs de mi infancia cuando “Epi y Blas” en Barrio Sésamo nos enseñaban “arriba y abajo” “dentro y fuera”. Hablando de “epi”, utilizando la etimología griega, este prefijo significa ponerse en puntas de pié, lo que nos permite, desde lo alto tener una mejor visualización del corazón de los problemas. No sé si seremos capaces de descodificar los mensajes subterráneos que trae implícito la Plaza de España. Lo cierto es que estamos a fin de mes, la gente no compra y Ferrol pese a haber madurado en la unidad sigue yendo para abajo. No quisiera ser más hiriente con las críticas... pero: ¿Así lo piensan levantar?.