

ZP se acerca y no abraza
DIARIO DIGITAL DE FERROLSara Dobarro
Jueves 29 de julio de 2004.- Habrán ustedes oído hablar de la “independencia mediática”. Un claro ejemplo de esta libertad de un medio de comunicación frente al poder, nos permitió ver, durante la retransmisión de la Ofrenda Nacional, a un Zapatero inmóvil, descolocado, mirando a la figura del Apóstol Santiago, en el altar mayor; sin atreverse a abrazarlo; mientras con naturalidad lo hacen millares de peregrinos. Tras haber sido abrazado por sus Majestades los Reyes, le correspondía a él realizar ese cordial gesto, pero fue el único que se negó. Desde el momento en que el presidente del Gobierno es asesorado para asistir al acto religioso del 25 de Julio, en la Catedral compostelana, lo lógico es que participe como el resto de las autoridades frente al Patrón de España.
Zapatero es el presidente de todos los españoles y como tal, ha de representarnos con responsabilidad. Es libre de aceptar ir al acto en la Catedral, pero una vez que decide ir, ha de hacerlo con todas sus consecuencias. Hasta el más sencillo de los ciudadanos sabe que aunque no comulgue con lo establecido “donde fueres haz lo que vieres”. El pueblo es sabio. Las televisiones podrán estar bien controladas, pero siempre habrá alguna, como “la valiente TVG”, que respaldada por Fraga y lejos de las garras del PSOE, ha permitido que viésemos estas “increíbles imágenes”.
Por cierto, ¿qué interpretación puede tener negarse a abrazar la figura del Patrón de España, a quien, minutos antes, el Rey Juan Carlos pidió intercesión para los españoles? También, el monarca solicitaba ayuda al Apóstol para los que, como él, tienen responsabilidades públicas (como sí de un presagio se tratara). No creo que este tipo de gestos le supongan ningún mérito añadido a José Luis Rodríguez Zapatero. Después del 11-M queremos respirar paz y alejarnos de historias pasadas de “matamoros”.
Vivir implica cumplir las tareas que la propia vida nos propone, ante la exigencia del momento. ZP es nuestro presidente y se desplazó voluntariamente a la Catedral de Santiago para participar en la Ofrenda al Apóstol, como hacen miles de peregrinos de todo el mundo. La espiritualidad es una dimensión facultativa que nos distingue a los seres humanos y no tiene porque tener una connotación religiosa. ¿Dónde ha dejado ZP su espiritualidad? Como ser humano, Sr. Zapatero, es muy libre de hacer su santa voluntad, y de ser único e irrepetible; pero como presidente de todos los españoles y delante del Rey, que a su vez ostenta la jefatura del Estado, tiene la responsabilidad de representarnos dignamente.
La moral no es doctrina, sino que nos indica cómo podemos hacernos merecedores de cotas superiores. Las reglas nos dicen que hacer, pero debido a que son tan específicas, ellas no pueden cubrir ni todas las situaciones, ni todas las conductas. Ahí entra la moral, la ética y el sentido común de la persona. Creo que nuestro presidente ha pasado un mal trago, tiene un dilema o está mal asesorado. Sólo tenía que dar una respuesta correcta, y no era de palabra. Simplemente, era una acción o gesto más. Lo que está claro es que Zapatero se acerca pero no abraza, igual que hace con el Plan Galicia.
