

Semana Santa sin lluvia
DIARIO DIGITAL DE FERROLSara Dobarro
Jueves 05 de febrero de 2004.- La lluvia se convirtió en la protagonista de los discursos pronunciados durante la presentación de la Semana Santa Ferrolana en Madrid, que tuvo lugar en la casa de Galicia de la capital de España. A pesar de ser declarada de Interés Turístico Nacional en el año 1996, era la primera vez, que nuestra Semana Santa se daba a conocer fuera de Galicia.
La organización no pudo hacerlo mejor. Decenas de ferrolanas y ferrolanos abarrotamos el salón de actos grande donde se celebró este acto. La mesa de presidencia estaba compuesta por altísimas autoridades: la ministra de Sanidad, el presidente del Consejo de Estado, el Obispo de la Diócesis Mondoñedo-Ferrol, el alcalde y la directora xeral de Turismo de la Xunta de Galicia (todos ellos vinculados a nuestra ciudad).
Fue Monseñor Gea Escolano el que, con una anecdótica vivencia personal, centró el tema de los discursos, al recordar que la primera vez que asistió a una procesión en Ferrol se empapó con el agua de la lluvia. “¿Cómo íbamos a cubrirnos las autoridades si los penitentes se iban mojando?”, apostilló con gracia. La anécdota del Sr. Obispo provocó que las demás autoridades con simpatía manifestaran su deseo de que en esta edición 2004 la Semana Santa Ferrolana se celebre sin lluvia, ya que un baño fuera de tiempo puede aguarnos la fiesta primaveral.
La “Pasión” Ferrolana congregó, en Madrid, a muchos rostros conocidos del mundo religioso, político, periodístico, empresarial, militar y turístico. No faltó nadie a la cita. Allí estaban el Ajema, varios almirantes, directores y dueños de importantes hoteles, los presidentes de las cofradías ferrolanas y la coordinadora de las mismas, que fue la maestra de ceremonias. En todos, se apreciaba un semblante de emoción y satisfacción. Nuestro alcalde habló de la hospitalidad de Ferrol y de la oportunidad que le brindaba la Semana Santa para “Salir de nuestra tierra sin complejos”, saludando desde la tribuna de oradores al primer teniente de alcalde, que también viajó a Madrid para la ocasión.
El Obispo, -muy en su papel-, la calificó de “símbolo de fe que hay que cuidar”; la directora xeral de Turismo, se refirió a la Semana Santa como un acontecimiento de empuje vital para la comarca y una festividad que atesora los mejores símbolos del presente y pasado. Romay, por su parte, quiso comparar el renacimiento que está experimentando nuestra Semana Santa con la fuerza que demostramos los ferrolanos cuando nos unimos en busca de un fin común, bajo el apoyo popular.
Tras la proyección de un vídeo promocional sobre Ferrol, Ana Pastor, ferrolana de adopción y distinguida con la Medalla de Oro de la Virgen de Dolores, cerró el turno de intervenciones. Tomó la palabra para explicar sus recuerdos sobre estas fechas señaladas vividas en Ferrol: “es algo singular, donde se produce una mezcla de piedad y espectacularidad”. Como promoción, el acto fue brillante y emotivo, pero nuestra Semana Santa hay que sentirla, vivirla y verla para creerla.
