Los tres cerditos

DIARIO DIGITAL DE FERROL

Sara Dobarro

Jueves 22 de enero de 2004.- A veces una frase, o sólo una palabra, puede provocar en nosotros una acción. Hay vocablos grabados en nuestra mente desde la infancia que orientan nuestras vidas y nos ayudan a construir. Puede parecerles una exageración, pero lo cierto es que un experimentado educador sugirió que, si a los tres cerditos del cuento alguien les hubiese explicado el resultado de sus obras según sus elecciones, el final de la historia sería bien distinto. Como ven, unas palabras a tiempo pueden ayudar a edificar y construir para el futuro con solidez.

Hechos recientes demuestran que en Ferrol hay facilidades para innovar, gozamos de ayuda pública; disponemos de buena materia prima y poseemos un puerto estratégico. Falta motivar la cultura emprendedora en nuestra ciudad. Un ejemplo reciente habla por sí solo: “dos jóvenes catalanes han elegido Ferrol como base para exportar corteza de pino a Inglaterra”. Después de una estancia de dos años en el país británico, comprobaron que allí había una fuerte demanda del producto y que aquí lo poseemos en cantidad y calidad. Vieron claramente el posicionamiento estratégico de Ferrol, debido a las condiciones de su puerto para la comercialización y se establecieron en nuestro municipio.

En un corto espacio de tiempo, los responsables del negocio, María Ramos y Daniel Cortés, -que así se llaman- dicen estar encantados y aseguran que “el balance es extraordinariamente positivo”. El negocio va viento en popa, y además, manifiestan “haber encontrado mucha ayuda por parte de las instituciones públicas, y organismos como la Cámara de Comercio o el CIS (Centro de Innovación y Servicios)”. La corteza de pino, siendo 100% natural y teniéndola ahí desde siempre, parece ser el descubrimiento del siglo: se está utilizando cada vez más en jardinería, para la fabricación de sustratos y como elemento natural de decoración, tanto en grandes superficies como maceteros. Además, el coste es baratísimo, ya que se recoge en los aserraderos donde se trata esta madera, tan abundante en nuestra tierra. A mayores, María y Daniel ven un mercado potencial sin explotar.

Están convencidos de que también se pueden aprovechar otros recursos que se generan en la zona, y hasta prevén poner en marcha un proyecto de desarrollo turístico. ¡Enhorabuena! Me alegra comprobar que nuestra tierra sigue siendo tan fértil en el más amplio sentido de la palabra, aunque muchos no crean en ella. ¿Qué es lo que está ocurriendo para que negocios gallegos, hechos con ayuda de la política de la Xunta, sean explotados por empresas de fuera de Galicia? Quizás la tan loable iniciativa de María y Daniel, sirva para darle una empujón a la falta de decisión que acompaña, a veces, a nuestras intenciones. Por si no lo ven claro, creo que es fácil vaticinar el final de la historia de nuestros amigos barceloneses: les aguarda un futuro lleno de éxito personal y económico, que, paralelamente, y en el ámbito general, traerá riqueza a la ciudad y una mejora en nuestra proyección internacional. Nada que ver con el final de los tres cerditos, donde sólo uno era listo. Hemos crecido, y, ahora lejos de cuentos, todos estamos en igualdad de condiciones. Aprovechémoslas.