

Actos de iluminación
DIARIO DIGITAL DE FERROLSara Dobarro
Jueves 04 de diciembre de 2003.- La mayoría de nosotros tendemos a vivir entre determinados límites que conforman una “zona de comodidad o estabilidad” emocional, psicológica y espiritual, que desearíamos se viese enriquecida o alterada por ciertos “actos de iluminación o ilustración”. Aunque los años pasen, todos podemos seguir creciendo y cultivándonos. Dicen que “el saber no ocupa lugar”. Paradójicamente, hay ciertos síntomas que me hacen pensar lo contrario. Creo que el saber y la cultura ocupan su espacio, en tanto en cuanto engrandecen a las personas, y en consecuencia, al pueblo.
El pasado día 8 de noviembre, Ferrol brilló como un faro ilustrado, por contribuir a la “iluminación cultural”. Conmemoramos el haber sido la primera capital gallega que le dedica un espacio público a la memoria de Carlos Casares, la plaza contigua a la Casa del Patín, en el Campus universitario de Esteiro. Recuerdo con satisfacción, (y no es nostalgia de mi etapa política, sino sólo un acto memorístico, que viene a colación) el pleno del 27 de junio del 2002, cuando los concejales de todos los grupos políticos acordamos, por unanimidad, mantener viva la figura del que fue presidente del Consello da Cultura Galega.
La verdad es que, con nuestro voto hicimos realidad el deseo de cientos de mujeres y hombres de nuestra ciudad, representantes del mundo intelectual y amantes de las letras y los libros, que pedían un gesto de estas características en memoria de Casares.
Un año después, personalidades de toda Galicia: institucionales, políticas, del mundo financiero o de la Universidad, se dieron cita en Ferrol, para asistir a una serie de actos que comenzaron en la referida plaza “Carlos Casares”, con una ofrenda floral en recuerdo del autor. En el Centro Cultural Torrente Ballester, ubicado en el antiguo Hospital de Caridad, -donde nacimos tantos niños de mi generación- también vio la luz la biografía oficial del escritor, coeditada por la Fundación Casares y por A Nosa Terra; fruto del trabajo del periodista ferrolano Ramón Loureiro, amigo y gran conocedor del pensamiento del desaparecido Carlos. Además, quedo inaugurada la muestra “Los mundos de Carlos Casares”, exposición que recoge desde manuscritos del autor de “Vento Ferido”, hasta sus plumas estilográficas, sus cámaras en miniatura y sus trenes eléctricos. Unas quinientas personas se dieron cita en el “Torrente”, en la que sin duda fue la mayor concentración en torno a la cultura, que tuvo por escenario Ferrol a lo largo del año que casi termina, a excepción de la expectación que siempre despierta el recién celebrado premio Esquío de Poesía.
Las letras con sentimiento siguen fortaleciendo lazos de amistad creados en vida en este Ferrol, que se vislumbra Faro de la Ilustración y que unió a hombres de reconocida pluma universal como Torrente Ballester y Carlos Casares. Busquemos más actos de iluminación que destellos de flash.
