Opinión

DIARIO DIGITAL DE FERROL

Sara Dobarro

Jueves 13 de Noviembre de 2003.- Cuando vamos a emprender un viaje o iniciamos una nueva etapa, lo hacemos llenos de ilusión y con deseos de felicidad. La unión con otra persona también es un periplo lleno de esperanza. Muchas son las parejas que cuando se casan escogen como destino el archipiélago Canario. Quizás por el enigmático encanto que posee o por la fama mundial de ser las “islas afortunadas”, que además son siete: el número mágico. Un lugar prometedor y lleno de buenos augurios. El nacimiento de las islas se debe, según dice la leyenda, al hundimiento de un continente mítico que ocupaba el lugar donde hoy está el Océano Atlántico, la llamada “Atlántida de Platón”. Desde sus orígenes, fue una tierra deseada. Hacerse con la posesión del archipiélago significaba una gloria y fortuna, que valía la pena saborear. Se han escrito muchas cosas sobre las islas y los guanches y aquellos que la poblaron mucho antes de que los ejércitos de los Reyes Católicos realizaran su conquista. Los isleños han aprendido de las lecciones del presente y del pasado. Así las islas, convertidas en “afortunadas” tras el hundimiento de Atlántida, están en constante evolución, incorporando temporada a temporada nuevos atractivos llenos de encanto. Nos ofrecen maravillosos arenales, volcanes, ricos manjares, árboles milenarios, especies exóticas, un clima cálido y tropical, y tiempo para la diversión, las compras y para meditar. Un sin fin de sensaciones, bronceadas por el sol y la cálida brisa que te acaricia, a fin de proporcionarte bienestar. Las islas tienen aún mucho por descubrir y mucho por disfrutar. Valores en alza, gracias al carácter de su pueblo. Desde siempre, los gallegos nos hemos sentido atraídos por la magia de esta tierra, tal vez influidos por nuestras “meigas” o nuestro espíritu marinero, incentivado por el mismo Atlántico que también baña nuestras costas. Lo cierto es que son tantos los gallegos afincados en las islas que, en busca de un “lar” donde compartir su morriña, construyeron no uno, sino tres Casas de Galicia en Canarias. Nos separarán cientos de millas náuticas, pero el sentimiento común y la solidaridad conmovieron a toda la ciudadanía canaria que respondió para ayudarnos a combatir los desastres de la marea negra, tras el hundimiento del buque “Prestige”, del que ahora se cumple su primer aniversario. Los canarios, que tantas embarcaciones y grandes cruceros y trasatlánticos ven pasar frente a sus costas, saben que nadie está libre de un accidente de estas características. Gracias Canarias, desde Galicia, por ser tan rica en belleza y humanidad. Acero y vapor nos han unido a través de los tiempos y ahora unas insignificantes letras, que no quieren representar más que un sueño de ilusión, en forma de un “imaginario viaje”, para una amiga y compañera que se va a casar mañana. Yolanda ya tendrá las maletas listas y va a emprender su viaje a un nuevo mundo, “llena de ilusión”, como dice el título de este artículo. Cualquiera que sea tu destino, que seas tan afortunada como las Islas Canarias.