

Zaragoza no tiene marca
ARAGONDIGITAL.ESTribuna Digital
Las mujeres, a lo largo de la historia, hemos representado la belleza, la sensibilidad, la maternidad, la ternura, la renuncia, la entrega… hemos dado vida en imágenes y en relatos a la mujer que todo hombre quisiera a su lado. Pero, precisamente por representarnos y describirnos, los que tenían voz y voto en otros tiempos, se ha creado una imagen bien diferente de cómo somos y cómo sentimos.
Así escuchamos, muchas veces, a hombres brillantes e inteligentes de todas las condiciones sociales y lugares del mundo hacer la misma afirmación: ¡No hay quién entienda a la mujer!... Por eso en estas fechas de marzo del año 2008, recién celebrado el Día Internacional de la Mujer, de la era de la información, como mujer periodista, a la que la naturaleza le dio el don de la palabra, me siento en el compromiso de escribir este artículo.
Las mujeres llegamos al mundo cargadas de hormonas para dar vida, en el sentido más amplio de la palabra. La maternidad no es más que un ciclo, en las etapas vitales de una hembra. Pero las mujeres utilizamos esta carga hormonal, que se va dosificando a lo largo de nuestra vida, y la inteligencia para crear, para innovar, para acertar y para dejar la mejor herencia a los nuestros.
El misterio de la Gioconda
La obra maestra de Leonardo da Vinci puede que sea la Gioconda: una gran madonna que no se sabe, todavía, si ríe o está seria. Pocas obras de arte cumplen 500 años y siguen estando tan de actualidad. Y todo por el misterio que encierra. La sala donde está expuesta la Gioconda, en el museo parisino del Louvre, es la más concurrida a diario. Sinceramente, creo que es el mayor ejemplo histórico de COMUNICACIÓN INTERACTIVA.
Y es que éste es el gran secreto: “las mujeres somos interactivas” y, como todos, a veces escondemos nuestros sentimientos a favor de un bien mayor. Perdónenme que haga un inciso personal para explicar cómo siente una mujer. “Me siento muy identificada con mi paisana Concepción Arenal”. Ella, penalista y yo, periodista. La primera etapa de su vida en Ferrol, después en Zaragoza…
Sea para bien
Siento que este siglo, muy acertadamente, se ha denominado, además de la era de la información y la comunicación, el siglo de la mujer. El avance social a favor de la igualdad, unido el valor que representan las cualidades típicamente femeninas de orden, intuición, responsabilidad,… sumado al talento, va a ayudar a comprendernos mejor.
Creo que, paradójicamente, el siglo de la imagen va a contribuir a despejar muchas incógnitas sobre el misterio de las mujeres. Como dicen los sefarditas y mi amiga Eva Levy, presidenta de FEDEPE, todo “sea para bien”.
